Documento
3719 
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Emisor
MONTES LEDESMA, i 
Lugar de expedición
México 
Destinatario
VELASCO, Emilio 
Lugar de destino
[Francia] París
Fecha de expedición
1881-08-29 
Descripción física
f. 77r-79r 
Tiene en su poder la carta del 20 de julio, así como la lista de 18 libros que compró por su encargo y la obra Vida de Colón de Roselly de Lorgues. Incluye un billete de la banca de Francia por 100 francos, valor de los libros, del empaque y flete a Veracruz. Relata los antecedentes de su entrada a la Secretaría de Justicia e Instrucción Pública. Desde 1867 fue partidario político del Gral. [Porfirio] Díaz y desde 1871 contrajo relaciones con el Gral. [Manuel] González. Cuando éste marchó a Oaxaca a defender el Plan de la Noria, le dejó un poder amplísimo para defender sus intereses y tuvo la fortuna de salvarle dos casas, en la ciudad de Oaxaca, que el presidente [Benito] Juárez le confiscó con pretexto de ser rebelde. Al regreso de González a la ciudad de México, derrotado, él no quiso cobrarle honorarios. En 1879 le comunicó que había aceptado, de acuerdo con Díaz, la candidatura presidencial y quería saber si contaba con su opinión favorable; respondió que contaba con su apoyo. En febrero de 1880 visitó cuatro distritos del estado de Querétaro hablando a sus amigos políticos en favor de la candidatura de González. Obtenido el triunfo de éste, recibió el 24 de noviembre la invitación para ser ministro de Justicia, pero la rechazó por no permitírselo sus enfermedades; sin embargo, le pidió que lo favoreciera con su influencia para ser electo senador. En la mañana del 30 de noviembre, González lo citó en su casa, a donde acudieron también el Lic. y Gral. Carlos Díez Gutiérrez, Francisco de Landero y Cos así como el Gral. Jerónimo Treviño. González les agradeció hubieran aceptado ser sus ministros; Montes ratificó su negativa pero aquél le suplicó que aceptara el nombramiento de ministro de Justicia y si en definitiva no pudiera permanecer en el ministerio, de su cuenta corría que iría al Senado. Se rindió ante esta invitación. Lo esencial es que su salud fue mejorando hasta el extremo de despachar los negocios del ministerio a satisfacción del presidente. En cuanto al estado del país, manifiesta que: "la paz pública se conserva; se pagan con regularidad las listas civil y militar; las mejoras materiales son impulsadas vigorosamente; y a no ser que ocurra algo imprevisto, es seguro que la época de nuestras locuras ha pasado; y el reinado de la paz, del orden y de la moralidad se establece entre nosotros ¡Ojalá que los hechos confirmen mi juicio!".